¡Que vienen los robots!

El banco americano Merrill Lynch ha anunciado que el 45% de todas las tareas de manufactura serán automáticas en un plazo de una década. Este porcentaje se sitúa en un 10% en la actualidad. El impacto que esta medida tendrá en el mercado de trabajo será sin duda muy significativo.

Y no sólo este tipo de trabajos están en riesgo por causa de la automatización. Los avances en tecnología están amenazando un gran número de trabajos hasta ahora llevados a cabo por agentes de centros de atención al usuario. Se están desarrollando Chatbot que responden a las preguntas de los clientes y están siendo mejorados para mejorar los coloquialismos así como para incrementar la relevancia y precisión de sus respuestas.

Springbot en Facebook Messenger, se presenta como un comprador virtual que puede rastrear Internet en segundos y ofrecer una lista con las opciones de compra que se ajustan a tu presupuesto. Las ventanas emergentes de las páginas web que ofrecen soporte están cada vez más gestionadas por robots. Incluso los restaurantes de comida rápida están incorporando algunas de sus operaciones a la hora de hacer comandas a su personal robótico.

¿Dónde deja esto al ser humano en el marco laboral? ¿Seremos todos despedidos? ¿Nos robarán los robots todos nuestros propósitos? Progreso industrial y tecnológico siempre han topado con cierto miedo y escepticismo. El siglo XIX vio a Luditas destrozando maquinaria que ahorra esfuerzo y trabajo así como la publicación de Frankenstein, la terrorífica exploración de Mary Shelley ante los potenciales efectos del avance científico.

El tiempo dirá. El ser humano es resistente y se ha adaptado a todos los cambios hasta la fecha. Tal vez el futuro avanzará hacia la liberación del trabajo de tareas repetitivas y mundanas. Tal vez nos beneficiaremos de los robots humanoides que se están desarrollando en la actualidad. Sin embargo, dejaré para otro post el porqué de su creación bajo los parámetros y apariencia a la mujer deseada por la fantasía masculina.